Interior implantará la ‘frontera electrónica’ en Barajas y El Prat para acabar con las colas
Los ciudadanos españoles y del resto de países de la UE que lleguen el próximo año en vuelos internacionales a los aeropuertos de Barajas y El Prat serán considerados “viajeros privilegiados” por el Ministerio del Interior. Y como tales ya no tendrán que sufrir las largas colas que se forman en los controles de pasaportes, ya que España será en 2010 pionera en la implantación a nivel comunitario de la llamada e-border o frontera electrónica.
El proyecto piloto, que se aplicará en una primera fase en los aeropuertos de Madrid y Barcelona a partir de la próxima primavera, pretende facilitar el paso de fronteras a los ciudadanos de la UE, haciéndolo más ágil y fluido.
Para ello se instalarán cuatro sistemas de “acceso rápido de entrada en fronteras aeroportuarias” -dos en Barajas y dos más en El Prat-, que permitirán autorizar el cruce de ambos pasos fronterizos de forma automática y desasistida, gracias a la identificación biométrica de los pasajeros.
Los viajeros españoles procedentes de cualquier país extranjero que aterricen en uno de esos aeropuertos simplemente tendrán que cruzar, sin colas ni tiempos de espera, los puestos de control desasistido que instalará Interior provistos de su Documento Nacional de Identidad electrónico (DNIe).
Ya no habrá que mostrar ese documento a los policías nacionales que custodian los pasos fronterizos en Barajas y El Prat, ni aguardar a que los agentes los revisen: bastará con llevarlos encima. Los ciudadanos de los demás países de la UE, en cambio, sólo podrán atravesar la frontera electrónica con su pasaporte biométrico. Tanto si el viajero utiliza el DNI electrónico como el pasaporte biométrico, los sistemas informáticos instalados en los puestos de control leerán automáticamente los datos personales y biométricos contenidos en el chip de esos documentos.
Control central
La e-border -también conocida como e-gate o puerta electrónica- será monitorizada por funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía o de la Guardia Civil desde un puesto de control central. Ellos serán los encargados de dar la voz de alarma si un pasajero trata de entrar en nuestro país sin DNI electrónico o pasaporte biométrico; o con un documento robado, falsificado o que no corresponde al viajero que lo utiliza; o bien si el ciudadano en cuestión tiene alguna requisitoria judicial pendiente u orden de búsqueda y captura.








