3 octubre, 2017

Cómo comprar gangas en las subastas judiciales

Cómo comprar gangas en las subastas judiciales

Parece que es cierto eso de que estamos saliendo de la crisis, pero no todo el mundo puede decirlo, ya que todavía existen muchas personas con problemas económicos. A pesar de esto, los datos económicos están mostrando que cada vez hay más trabajo, y la gente tiene más poder adquisitivo.

Aun así, los españoles seguimos mirando mucho los precios, ya que debido a la temporalidad del empleo y a que la seguridad es más que nunca cuestionable, ahorrar es necesario. Pues bien, existen muchas maneras de ahorrar, y no hay que dejar de comer carne para poder llegar a final de mes con la hucha llena.

Con el auge de las tiendas online, muchas empresas están ofreciendo ofertas más económicas que en las tiendas físicas, en parte por el ahorro que supone vender online. Si los gastos de envío no son muy altos, y los plazos no son muy lentos, podemos comprar productos de uso diario a precios más bajos que en los comercios físicos.

Pero ahora podemos comprar también otros bienes ahorrándonos un gran dinero gracias a las subastas judiciales. Dado que desde hace ya un tiempo existe una nueva regulación respecto a las subastas judiciales, en este artículo vamos a explicar qué son las subastas judiciales, que tipo de bienes se subastan y qué hay que hacer para participar en ellas.

Las subastas judiciales es la manera que tienen los tribunales de ejecutar los bienes que han sido embargados a deudores que han sido condenados en los procedimientos judiciales. Para que los acreedores puedan hacer efectivo su derecho de cobro, se proceden a embargar y posteriormente vender las propiedades que están en poder del deudor hasta tener por saldada la deuda.

Los bienes que se subastan son de todo tipo, ya que además de los bienes que provienen de los deudores, también se subastan vienen que provienen de embargos. Y gracias a esto, podemos encontrar coches de alta gama, bienes de lujo como joyas o mercaderías, barcos y también propiedades.

De hecho, existen empresas especializadas en comprar bienes provenientes de subastas judiciales, como Liquistocks, una empresa especialista en la venta de liquidaciones de stocks al por mayor y que ofrece lotes de productos nuevos de primera calidad al mejor precio del mercado.

Cómo participar en las subastas judiciales

El procedimiento para participar en una subasta judicial ha sido complejo, y obligaba a quien quisiera participar a consultar los tablones de cada juzgado. Esto era una situación que podía provocar que solo unas pocas personas se enteraran de los bienes que se iban a subastar. Pero actualmente las cosas han cambiado.

La Ley 19/2015 de medidas de reforma administrativa en el ámbito civil de la Administración de justicia y del Registro Civil, ha puesto en marcha un sistema de subastas electrónicas, que se realizan a través de un único portal de subastas judiciales. El objetivo es regular el procedimiento de subasta online, permitiendo que los ciudadanos puedan acudir a las pujas desde casa, a cualquier hora del día.

Existen unos requisitos para poder participar en la subasta, vamos a mencionarlos brevemente. En primer lugar, hemos de identificarnos utilizando un certificado electrónico o de forma presencial en las oficinas judiciales, donde se nos hará entrega de un nombre de usuario y contraseña.

Una vez que se realiza la identificación, podemos buscar entre los diferentes bienes que se subastan, y aquí es importante leer toda la información antes de pujar, ya que cada puja te vincula a realizar una consignación por valor del 5% del valor de tasación de los bienes. Por tanto, es importante pujar sabiendo qué estamos comprando.

La subasta admite pujas durante 20 días naturales desde la apertura de la misma, y no se cerrará hasta transcurrida una hora desde la realización de la última postura. Debido a esto, el plazo inicial podrá ampliarse hasta un máximo de 24 horas. Una vez que se cierra la subasta, el Portal remite al Letrado de la Administración de Justicia la información de la oferta resultante de la subasta, y del resto de las mismas, y se deja constancia de ello.

Para finalizar diremos que de esta manera se pueden encontrar verdaderas gangas que de otra manera sería muy difícil de encontrar.