22 Mayo, 2017

Mejorar nuestra sonrisa para el día más feliz de nuestra vida

Mejorar nuestra sonrisa para el día más feliz de nuestra vida

Cuando a una pareja decide de mutuo acuerdo contraer matrimonio, en ese momento se pone en marcha una gran maquinaria de ilusiones, de esperanzas, de sueños, pero también de nervios, de expectativas, de proyectos de futuro, de preocupaciones por la organización de la boda, por la gran fiesta que con tal motivo se desea organizar, por que todo salga según lo previsto y tal como se programó, deseando ser los novios más guapos y sobre todo la novia, en la que estarán fijadas todas las miradas. Ella quiere ser la más glamurosa, por lo que la estética irrumpe de lleno en sus planes, y qué mejor carta de presentación para un día tan feliz que lucir una preciosa sonrisa, una sonrisa blanca y radiante como la novia. Dental Morante  es una clínica dental ubicada en Madrid, con más de treinta años de experiencia al servicio de la salud bucodental, en la que un equipo de profesionales formados en las más prestigiosas universidades y que cuentan con la máxima especialización y una constante actualización de conocimientos buscan la excelencia en la calidad asistencial a través de una filosofía del trabajo, consiguiendo así mediante la estética dental unas sonrisas limpias y armónicas.

En Dental Morante pueden ayudar a los novios a prepararse para ese gran día con una infinidad de tratamientos entre los que se encuentren los más adecuados para ellos. En esta clínica les asesorarán acerca de qué más les conviene.

¿Cuáles son los tratamientos más demandados para ese gran día?

  • Blanqueamiento dental. El color de nuestros dientes depende en primer lugar de cuestiones genéticas, ya que está determinado por el color de la dentina, siendo esta la capa que rodea la parte interna de los dientes y que está situada debajo del esmalte dental, y en segundo lugar como consecuencia del tabaco y los hábitos alimenticios, ya que algunos alimentos y bebidas, como el té o el café pueden causar manchas en las piezas dentales. Con este tratamiento lo que se consigue es rebajar varios tonos el color natural de nuestros dientes dejándolos más blancos y brillantes. Lo que blanquea el diente es un agente químico denominado peróxido de hidrógeno o gel blanqueador que se aplica junto con láser, luz Led, luz fría de plasma, etc., que sirven para acelerar y activar la actuación del gel. Actualmente también existen tratamientos que se pueden realizar en casa, si bien los especialistas alertan del daño que se le puede causar a nuestros dientes si se realiza sin el control adecuado.
  • Ortodoncia invisible. Esta técnica es utilizada para corregir la posición de las piezas dentales de una forma gradual e imperceptible mediante unos alineadores transparentes realizados en exclusiva para cada paciente, y que sustituyen cada vez con más fuerza a los conocidos brackets por su comodidad, buenos resultados y por ser prácticamente imperceptibles.
  • Brackets linguales. Se utilizan igualmente para corregir y alinear la posición de los dientes, mediante la colocación de brackets solamente en la cara interna de las piezas dentales, con lo que se consigue que el tratamiento pase totalmente desapercibido desde el exterior.
  • Carillas dentales. Es un tratamiento puramente estético, ya que son unas pequeñas láminas que se colocan y pegan mediante una resina especial encima de los dientes para mejorar nuestra imagen. Pueden ser carillas de composite o carillas de porcelana, las primeras son más baratas y se pueden romper o perder su color más fácilmente, mientras que las segundas son de mejor calidad y por tanto mantienen su aspecto durante más tiempo. Ambas son muy utilizadas cuando existen problemas de roturas de dientes, piezas dentales muy pequeñas o muy cortas, cuando existen dientes muy separados, lo que se conoce como diastema, para cubrir ese espacio interdental, etc.
  • Contorneado dental. Esta técnica también conocida como ameloplastia está indicada para personas que solo necesitan unos pequeños retoques como podría ser arreglar un diente un poco torcido, una pieza dental demasiado puntiaguda o que busca disimular algún diente roto. Es una técnica muy poco invasiva, que se realiza sin anestesia pero que consigue un gran efecto estético.