12 marzo, 2020

Cerca de un 40% de la población española es víctima de la ansiedad

Cerca de un 40% de la población española es víctima de la ansiedad

Según  los doctores Salvador Ros, presidente de la Asociación Española de Psiquiatría Privada; Antonio Arumí, secretario de esta entidad, y Josep Ramon Domenech, coordinador del VII Congreso Nacional de Ansiedad y trastornos comórbidos:

Cerca de un 40% de la población española padecerá ansiedad o depresión a lo largo de su vida, una enfermedad que puede interferir en otros aspectos vitales e incitar al consumo de drogas y otras sustancias adictivas.

En España la ansiedad afecta a más de seis millones de españoles y causa un absentismo laboral de un 10 por ciento, un 7% más que la media de países europeos.

Estas cifras son resultado, en gran parte, de la grave crisis económica y laboral que se atraviesa. Y es que los parados, amas de casa y trabajadores autónomos son los sectores más afectados por el trastorno, observándose también un aumento del consumo de tóxicos como tabaco y alcohol y un mayor desorden en la alimentación, como consecuencia.

El trastorno de ansiedad suele mostrarse a través de síntomas como sensación de desasosiego, miedo, pensamientos oscuros, miedo a tener un accidente, a la muerte, tener pánico a ir a la calle, a estar con demasiada gente, a salir de la zona donde se realiza el día a día, problemas para conciliar el sueño, etc.

Sin embargo, lo más alarmante es que más de la mitad de las personas que sufren una depresión no piden ayuda especializada e ignoran que la padecen, mientras que otra gran parte no son diagnosticados de trastorno depresivo al enmascararse como algún tipo de patología orgánica o psicosomática.

Así, no obtienen la ayuda necesaria para lidiar con la situación y esta avanza hasta desencadenar obesidad y adicciones, o en el peor de los casos, trastornos de depresión.

La ansiedad según los jóvenes españoles

Según una encuesta sobre salud que se realiza en España, la Encuesta Nacional de Salud, elaborada por el Ministerio de Sanidad y el Instituto Nacional de Estadística (INE), en la que participan casi 24.000 hogares, la ansiedad crónica en las personas de entre 16 y 29 años creció muy ligeramente y descendió en los otros tramos de edad. Del total de la población española, un 7,36% padece ansiedad, un trastorno más común entre las mujeres (un 9,79%) que entre los hombres (4,79%).

Según la especialista Verne Julia Vidal, psicóloga de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés,  la escasa atención a la ansiedad en el pasado hace que apenas existan investigaciones que sirvan para comparar la situación actual con años anteriores, por lo que es difícil decir cal ha sido el avance de la misma.

Es muy difícil demostrar que la ansiedad en los jóvenes ha crecido en los últimos años. Los estudios, tanto en España como en el extranjero, no tienen un registro histórico sobre ansiedad que nos permita comparar.

Pero, aunque los datos no sirvan para comparar la ansiedad por épocas, muchos expertos han notado que los jóvenes de hoy día padecen más ansiedad que los de hace años. Entre ellos está Luis Manuel Lozano, profesor de la Facultad de Psicología de la Universidad de Granada, en el departamento de Metodología de las Ciencias del Comportamiento. Es uno de los autores del Cuestionario Educativo Clínico: Ansiedad y Depresión, ideado para diagnosticar estos trastornos en niños y adolescentes en España.

Lozano considera que la percepción de que los jóvenes de hoy padecen más ansiedad que los de antes es una combinación de realidad y discurso público. Por un lado, cree que “los niveles de perfeccionismo y exigencia que pedimos a los jóvenes de hoy están asociados con mayores niveles de ansiedad”. Pero también opina que “hasta ahora no se hablaba del tema, no se conocía, así que muchos trastornos de ansiedad no se identificaban”.

Por su parte, Megías, director técnico de FAD, señala varios motivos por los que, en su opinión, hay más ansiedad: “Los jóvenes de hoy viven con más incertidumbre respecto al futuro, están más confusos con su proyecto de vida que los de antes”.

“En la base de la ansiedad está el perfeccionismo y las exigencias poco realistas. Algunos de los elementos que favorecen tener ansiedad se dan en la sociedad de hoy con más prevalencia que en el pasado. Estamos en una época en la que somos muy observados. Quizá, esto favorece que haya más ansiedad”, comenta Vidal, psicóloga de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés.

Otra de las razones para la ansiedad en jóvenes es el contacto con las redes sociales. Un estudio de 2017 de la Royal Society of Public Health del Reino Unido y la Universidad de Cambridge analizó el efecto del uso excesivo de redes sociales en la salud mental de personas de entre 14 y 24 años. «Los jóvenes que pasan más de dos horas al día en redes sociales como Facebook, Twitter o Instagram son más propensos a sufrir problemas de salud mental, sobre todo angustia y síntomas de ansiedad y depresión», indica el estudio.

Un avance hacia el diagnóstico

Los datos señalan que los jóvenes empiezan a ser conscientes del gran problema que supone la ansiedad para su generación. En Estados Unidos, el 70% de los adolescentes consideran que la ansiedad y la depresión son problemas importantes para ellos, por encima del bullying (55%) y la adicción a las drogas (51%), según un estudio del instituto Pew Research.

“Se ha avanzado en cosas que hace años eran impensables. Antes, cuando un niño tenía problemas que podían ser de ansiedad, se decía: ‘está nervioso y ya se le pasará’. Ahora se sabe qué es la ansiedad, hay más cuidado emocional. La gente se plantea ir al psicólogo”, dice Vidal.

En este aspecto, el Dr. José. A. Hernández,  especialista en Psiquiatría por el Hospital de Navarra-vía MIR, lo importante es que ahora se habla más sobre la ansiedad, sus síntomas, se tiene más información sobre el trastorno y no se le da la espalda al diagnóstico. Incluso la gente está comenzando a asistir más a las consultas buscando un tratamiento, lo cual es el primer paso para ganarle al trastorno.