11 noviembre, 2019

Todo lo que necesitas para hacer puenting

Todo lo que necesitas para hacer puenting

El ‘puenting‘ es para mucho uno de los deportes donde puedes descargar más adrenalina. Eso sí, también es uno de los más arriesgados. Las personas que se tiran por primera vez desde lo alto de un puente, sienten una sensación de libertad tremenda, pero también una incertidumbre, y uno nervios que son difíciles de contar. Hay que buscar ese punto de valentía que todos tenemos para lanzarnos desde tantos metros. Y claro, hay un factor muy importante, que es el de las medidas de seguridad. Hay que usar una serie de herramientas para no poner en peligro la vida. Todo tiene que estar controlado porque el mínimo error se paga con la muerte. Suena fuerte pero es así.

Lo curioso es que el salto solo dura unos pocos segundos, depende de la altura, pero es el tiempo suficiente para descargar un montón adrenalina. Ahora bien, como os decimos hay que tener mucho cuiddado. Sin ir más lejos, una joven holandesa de 17 años falleció hace poco en Cantabria al caer desde el viaducto de Cedeja, a unos 40 metros de altura. Todo hace indicar porque se lanzó cuando todavía no estaba atada. En otro caso, una mujer falleció cuando el monitor  se dirigió al otro extremo de la carretera para tensar las cuerdas que la sujetaran, pero, por falta de comunicación o entendimiento entre ambos, la chica saltó al vacío sin esperar la orden para hacerlo. Por eso, en esto tiene mucho que ver el profesionalismo del monitor y la prudencia de la persona que realiza el salto.

No es peligroso, pero ojo

Ahora bien, con todo esto no queremos decir que sea un deporte peligroso, pero lo que sí decimos es que tiene que estar todo controlado. Está claro que no puedes despistarte, tienes que comprobar más de una vez que todo funciona correctamente. Es habitual usar la técnica de los tres ‘ok’. Es decir, el que recoge la cuerda grita ‘ok’, y éste le responde ‘ok’ cuando la he tensado y bloqueado, y da otro ‘ok’ cuando ha comprobado que está estirada y atada al arnés. Toda verificación es poca cuando la vida está en juego. Es importante que la gente no practique este deporte por su cuenta. Y si lo hacen, que se informen muy bien de cómo se realiza porque el margen de error es muy pequeño.

Material

En este deporte el material juega un papel fundamental. Por supuesto debe estar homologado. Se utilizan dos cuerdas que aguantan 2.500 kilos cada una y se atan a instalaciones independientes con capacidad para soportar 5.000 kilos y situadas al otro extremo del puente. El pulso se acelera más si cabe cuando los que lo practican dan vueltas en su cabeza a la probabilidad de que la cuerda o el arnés se rompan. Si todo está en regla, el puenting es uno de los deportes más seguros. Nos ponemos en contacto con Cuerdas Valero, una empresa referente en este sector que nos cuentan qué tipo de cuerda es la mejor para estos casos. Las cuerdas estáticas se fabrican en poliamida y, como su nombre indica, no son nada elásticas, por lo que evitan por completo el efecto yo-yó. Son utilizadas para hacer saltos con un movimiento oscilatorio como si fuese un péndulo.

Por su parte, las cuerdas semiestáticas son un poco más elásticas que las anteriores. Su estiramiento máximo puede llegar a ser de un 5%. Sin embargo, es indispensable vigilar la altura de la caída, ya que a grandes velocidades esta cuerda podría romperse. No absorberán la energía de forma completa, por lo que se recomienda mucha práctica para evitar accidentes. Por último, las cuerdas dinámicas pueden llegar a absorber toda la energía potencial de una caída, y están fabricadas con una poliamida muy elástica.

Está claro que las personas que realizan  puenting buscan soltar adrenalina y acabar de un salto con el estrés acumulado. Pero también quieren comprobar antes con sus propios ojos que no van a dejarse la vida en el intento. Para ello, los monitores suelen lanzarse al vacío ante la inquieta mirada de sus clientes para demostrar que no hay peligro. Eso trasmite un montón de confianza para que luego el ‘conejillo de indias’ pueda saltar sin ningún problema.

Ya has visto que esto del puenting puede ser una de las mejores fórmulas de escape del día a día. Ahora bien, también es cierto que tienes que ponerte en manos de profesionales porque una experiencia traumática provocará que nunca más queramos volver a pensar en lanzarnos desde un puente. Sentido común y buenos profesionales es la mejor fórmula para volver a repetir.