23 diciembre, 2021

La leche condensada pasa a ser un producto de referencia en el mercado

La leche condensada pasa a ser un producto de referencia en el mercado

La producción de alimentos de corte lácteo es indispensable para cualquier sociedad que se precie y no es para menos. Se trata de un tipo de productos que, en su gran mayoría, son de primera necesidad y que, por ende, nunca debe faltar en las tiendas. Y, por tanto, hay que producirlos en grandes cantidades para no tener que depender del comercio exterior para disponer de ellos. Todos los países han aprendido esta lección y, desde luego, intentar producir al menos el nivel de leche que se suele consumir en su interior para evitar problemas. Si en una nación falta leche, los que no faltarán serán los problemas.

Tenemos la suerte de que España siempre ha sido independiente de otros países en lo que tiene que ver con el consumo de leche y sus derivados puesto que somos capaces de producir más de lo que consumimos e incluso podemos exportar. De este modo, no solo aseguramos el suministro y abastecimiento de este tipo de productos sino que, además, tenemos la posibilidad de obtener beneficios de estos productos. Es importante que así sea porque no cabe la menor duda de que también así contribuimos al desarrollo económico del país y la difusión de la calidad de sus productos.

Una información de la que se hizo eco el diario ABC aseguraba que el sector lácteo español había facturado un 1’7% más en el año 2018 con respecto a los datos del año anterior. La facturación total de este sector fue de 8.140 millones de euros, una cantidad que no es nada despreciable y que ha hecho posible que el sector alimentario también goce de una buena salud. La leche es indispensable en una buena dieta y ese es el motivo por el que hay millones de personas que la consumen cada día en raciones considerables.

En un estudio realizado por el portal web Financial Food en el año 2019, se indicaba que los lácteos refrendaban su vuelta a los números positivos. No cabe la menor duda de que el sector ya venía experimentando una mejora en los últimos tiempos, pero fue en ese momento cuando empezó a despegar de nuevo. La verdad es que en España hemos sido muy de consumir productos lácteos, pero lógicamente, y como ocurre en una variedad tremenda de ocasiones, se producen altibajos en esos consumos que terminan afectando para bien o para mal a las empresas.

Los productos lácteos siempre han sido un clásico en la cesta de la compra de los españoles y las españolas pero, dentro de eso, siempre hay variaciones y algunas veces se apuesta por unos productos en concreto en detrimento de otros. Los profesionales de Milvalles nos han indicado que el producto lácteo que está conquistando corazones con una mayor velocidad en los momentos en los que estamos es la leche condensada, que se ha convertido en imprescindible en muchos hogares de este país y que tiene pinta de que va a seguir siendo una compra fija para muchos españoles y españolas a partir de ahora.

Un producto que ha sido tradicionalmente secundario

Las ventajas para los productores son evidentes. Estamos hablando de un producto que ha sido secundario durante las últimas décadas pero que se ha convertido en imprescindible ahora. El cambio de tendencia ha sido evidente y los productores de leche condensada viven una especie de Edad de Oro de la que no quieren salir. Están convencidos, desde luego, de que todavía tienen mucho que decir dentro de un negocio como el de los lácteos, en el que esperan seguir creciendo en producción, facturación e importancia. No es para menos.

Lo que ocurre con la leche condensada pasa con otros tantos productos de sectores muy diferentes al lácteo. Está claro que las modas cambian con el tiempo y que son ellas las que moldean la sociedad. Desde luego, lo que está claro es que la calidad es innegociable en cualquier producto que quiera ser catalogado como una tendencia en el mercado, aunque sea por poco tiempo. Por eso cada vez más empresas apuestan por la calidad en sus procesos, en sus productos, en su personal y en otros mil aspectos más. Saben que es eso lo que mueve a la gente.

Estamos convencidos de que las empresas que no apuestan por esa calidad van a hacerlo más pronto que tarde. La sociedad es como un torbellino y si no somos capaces de entrar en la corriente dominante en la sociedad (ese torbellino que decimos) nos vamos a quedar al margen de todas esas entidades que sí han hecho una apuesta importante por adecuar todo lo que tiene que ver con ellas a la realización de un producto mucho más competitivo (y, por ende, rentable) en el mercado.