15 febrero, 2021

La tecnología ayuda a luchar contra el Coronavirus

La tecnología ayuda a luchar contra el Coronavirus

La pandemia por Coronavirus nos está afectando a todos, ya sea en el trabajo, en los hábitos de vida o en el entorno social. Desde que la pandemia estalló colectivos diferentes han trabajado al pie del cañón para poner su granito de arena para luchar contra la pandemia, desde los investigadores para conseguir la ansiada vacuna, los sanitarios para cuidar a los enfermos o los ingenieros para conseguir que la tecnología ayude a frenar los contagios. 

Y en este artículo vamos a hablar de ello, como las innovaciones tecnológicas están ayudando a luchar contra el coronavirus. Para ello descubriremos diferentes innovaciones como las cámaras termográficas, los robots enfermeros o las mascarillas inteligentes. 

· Detección de fiebre con cámaras termográficas 

Un aparato que está sirviendo de ayuda en la detección de casos de coronavirus en espacios públicos son las cámaras termográficas. “Las cámaras toman radiación infrarroja cuando se encuentra por encima de una temperatura de  0 k, es decir, lo que serían – 253 grados aproximadamente. Posteriormente con las imágenes se obtienen valores de temperatura con los que se pueden detectar qué personas tienen temperaturas altas entre un grupo grande de personas”, explican desde Ibertrónix Infrared & Vision S.L, empresa especializada en la medición de temperatura mediante sistemas termográficos y pirómetros infrarrojos. 

“La detección de personas con temperaturas corporales elevadas puede servir para separarla del grupo para realizar pruebas y detectar si tiene coronavirus”, confirman desde esta compañía. 

Además, estas cámaras no necesitan estar conectadas a ordenadores y son portátiles por lo que se pueden utilizar para diferentes eventos o en espacios públicos por los que pasa mucha gente a lo largo del día como por ejemplo una estación de metro, un centro de salud o un colegio. 

· Aplicaciones móviles para detectar contagios 

Las aplicaciones móviles forman parte de nuestro día a día, desde las redes sociales, juegos en el móvil o aplicaciones para leer el periódico. Pero también pueden detectar contagios. 

En España la aplicación con esta funcionalidad es Radar Covid, que a través de Bluetooth detecta las señales intercambiadas entre dispositivos que tienen la app descargada en su móvil. Así si has estado en contacto con una persona que es positiva en Covid-19 que cuenta con la app y lo notifica a través de ella, la aplicación te informa. Así como a todos los usuarios con los que ha estado o intercambiado su señal Bluetooth. 

Este tipo de aplicaciones han tenido detractores, pero una investigación ha demostrado que es una forma eficaz de detectar contagios, tanto que notifica hasta el doble de contactos estrechos que los que averiguan los rastreadores. Estas son las conclusiones de un estudio científico publicado en “Nature Communications” del que se ha hecho eco el periódico Diari de Tarragona en una noticia que puedes leer completa haciendo click aquí. Esta investigación se realizó el pasado verano en Canarias y las conclusiones son que la aplicación consigue detectar 6,3 contactos estrechos por individuo infectado, mientras que los rastreadores de manera manual consiguen detectar una media de 3,5 contactos por cada positivo. Y solo con una cifra de descargas del 33% de la población. 

Por lo que los resultados de esta investigación demuestran más que de sobra que la aplicación móvil es una manera eficaz en detección de coronavirus.  

· Mascarillas inteligentes, la última innovación 

Otra de las últimas innovaciones tecnológicas relacionadas con la Covid-19 ha llegado de la mano de las mascarillas inteligentes. Se trata de mascarillas que cuentan con la última tecnología integrada y entre otras utilidades permiten filtrar el aire o detectar incremento de la temperatura corporal. 

Han salido al mercado diferentes mascarillas inteligentes y en función del diseño tienen unas funcionalidades u otras. Algunas mascarillas inteligentes destacan porque filtran el aire del interior, eliminando patógenos y otras partículas del aire, entre ellas el coronavirus. Su funcionamiento es diferente en función de la tecnología, algunas funcionan mediante filtros mientras que otras lograr filtrar el aire a través de emisión de láser ultravioleta de baja frecuencia. 

Pero filtrar el aire no es lo único que hacen las mascarillas inteligentes. Hay algunos modelos que cuentan hasta con micrófonos incorporados para poder hablar sin problemas o con sensores que informan de la calidad del aire, ya que se puede comprobar a través una aplicación móvil. Vamos, estas mascarillas inteligentes son una auténtica revolución. 

También hay que destacar otras mascarillas que aparentemente son unos tapabocas quirúrgicos pero que tienen también otras utilidades. Estas mascarillas están fabricadas con un tejido especial que cambia de color cuando se alcanza una temperatura superior de 37,5 grados, es decir, cuando se comienza a tener fiebre. 

En definitiva, las mascarillas inteligentes tienen el objetivo de aumentar la protección para reducir las posibilidades de contagio y también evitar la propagación del virus. 

· Robots enfermeros para reducir el contagio de sanitarios

También hay que destacar que la robótica también está siendo un aliado frente al coronavirus. Un caso es el de los robots enfermeros que han utilizado en algunos hospitales y que realizaban tareas básicas con enfermos de COvid-19, pero que de esta manera se reducían las posibles de contagio de los trabajadores y reducían su carga de trabajo. 

Uno de los robots enfermeros fue Tommy, que ayudó en plena pandemia en el Hospital Cirolo en Varese (Italia). Pero en este centro hospitalario no solo contaron con la ayuda de Tommy, también con 5 robots más. Los robots se dejaban junto a las camas de pacientes leves de coronavirus para monitorear el equipamiento médico disponible en la habitación, para que cuando fuese necesaria la reposición informar al personal del hospital. Pero no solo hacían eso estos robots, también  permitían a los pacientes grabar mensajes para enviarlos a los médicos. Con estas simples tareas se reducía la carga de trabajo de los enfermeros al no tener que entrar a las habitaciones a revisar el material, pero sobre todo se reducían las posibilidades de contagio de los sanitarios al reducir el contacto con estos infectados.